El segundo lunes de Pascua llega a la ciudad de Valencia la festividad que rinde culto, homenaje y devoción a San Vicente Ferrer, patrón primordial de la Comunidad Valenciana canonizado en el siglo XV por el Papa Calixto III.

Nacido en Valencia el 23 de enero de 1350, Vicente Ferrer fue un valenciano reconocido como la mayor fuente de milagros de la Iglesia católica – atribuyéndole más de 800 –, y uno de los políticos, teólogos, intelectuales y filósofos más influyentes de su época. Tal es su importancia histórica que posiblemente sea el valenciano más universal de toda nuestra tradición.

Durante esta celebración se realiza una representación pública en las calles de Valencia de la vida y milagros de San Vicente. En diferentes vías y plazas de la ciudad se levantan una especie de escenarios artesanales decorados con temática religiosa, denominados Altares. En ellos, varios grupos de niños conmemoran, siempre en verso y en la lengua valenciana, hechos milagrosos atribuidos al santo dominico, y lo que se conoce como Milagros. Estas representaciones son dramatizaciones de los milagros atribuidos al santo patrón, realizadas en un total de catorce altares que se levantan en los distintos barrios de la ciudad, presididos siempre por la imagen del patrón.

Esta tradición trata de reflejar un matiz de lo que fue su vida religiosa, llevando más de cinco siglos con nosotros, datándose en 1461 junto a su casa natal en el Pouet de Sant Vicent, cuando se conmemoró por primera vez un altar en su honor, el conocido como Altar del Mar. En la actualidad, también es costumbre visitar la que era su casa natal, convertida ahora en una capilla, y de la que se da de beber agua a los niños “para que hablen pronto, no padezcan de anginas, no juren en falso ni sean blasfemos”.

san vicente08

No obstante, durante estos días, no solo se llevan a cabo estas representaciones que han llegado a considerarse únicas en el teatro infantil español. Desde el viernes anterior a su celebración, se suceden distintos actos en los altares de las calles de Valencia, además de ceremonias religiosas como la misa de pontifical en la Catedral de Valencia oficiada por el arzobispo. Durante estas fechas se hará una ofrenda floral, no solo en la casa natalicia de San Vicente Ferrer, sino por toda la ciudad. A su vez, esta celebración irá acompañada por procesiones religiosas con la imagen del Santo en ellas, liberándose fuegos artificiales en forma de una mascletá pirotécnica para envolver la ciudad en el aroma más valenciano como es el de la pólvora.

El santo patrón permanecerá hasta la noche del lunes en estos altares, cuando será bajado y guardado en la casa del clavario para el año siguiente. De este modo, se dan el cierre y conclusión en Valencia de las vacaciones de Pascua. Ésta es sin duda una festividad de peculiar carisma y atractivo que atrae a propios y visitantes turistas. No te lo pienses, y déjate descubrir por la cultura y raíces valencianas, en la que además durante estas fechas el sol y el buen clima te acompañaran, y quiñen sabe, quizás presencies un milagro de su patrón.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here