Fiestas y Tradiciones, Pasaporte cultural

La Tomatina de Buñol, la mejor fiesta del verano

Se dice que al menos una vez en la vida hay que ir a Buñol para disfrutar de La Tomatina. Esta es una fiesta única, caótica y original que se lleva celebrando en el municipio valenciano de Buñol desde 1944 y que cada vez cuenta con más adeptos incondicionales, convirtiéndose desde hace muchos años en una tradición. Celebrada durante la semana de fiestas de Buñol, el último miércoles del mes de agosto, consiste literalmente en una “guerra” de tomates, arrojándose tomates aplastados unos a otros sin ningún motivo aparente mayor que la propia diversión, siendo tan multitudinaria que en los últimos años ha sido necesario el uso de entrada.

Su origen se rememora a 1944, durante un desfile de las figuras del carnaval “Gigantes y Cabezudos”. Durante la procesión, unos jóvenes quisieron unirse a la comitiva, de lo que no fueron bien vistos y se les rechazó. El impulso hizo que forcejearan, lo que se derivó en una pelea. Por casualidad, allí había un puesto de verduras, tirándose tomates los unos a los otros, enzarzándose en una “batalla de tomates”. Esta reyerta pronto fue disuelta por la policía sin más impedimento. No obstante, al año siguiente, el mismo miércoles y en el mismo lugar, se repitió el altercado, pero con la distinción de que se realizó de forma voluntaria y con sus propios tomates, pero siendo de nuevo detenida por la policía local. De este modo se fue repitiendo la “batalla de los tomates” voluntariamente en los sucesivos años, aún estando prohibida por las autoridades, hasta que no sería a partir de 1959 cuando gracias a la voluntad de los vecinos pasó a considerarse como una fiesta oficial de Buñol, conociéndose con el nombre de La Tomatina.

Desde entonces, se han estipulado ciertas reglas o condiciones para su participación. Entre estos cambios apareció el “palo jabón”, una cuña que da comienzo a la Tomatina cuando se rescata el jamón de un poste engrasado; acotar y delimitar la duración a una hora; o garantizar la seguridad de los participantes. Otro cambio importante ocurrió en 1980, tomando el Ayuntamiento la responsabilidad de organizar la fiesta, ya que hasta entonces era la gente local la que aportaban sus propios tomates.

Sin embargo, no fue hasta 1983 con el reportaje de Informe Semanal de Televisión Española cuando la fiesta comenzó a extenderse y hacerse más popular dentro y fuera del resto del territorio español. Desde entonces, año a año crece el número de participantes y entusiasmo por la Tomatina, siendo requeridas cada vez más toneladas de tomates. Tal ha sido y es el éxito y fama de la fiesta que en 2002 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.

Estos acontecimientos han empujado a la Tomatina a ser una de las fiestas españolas con mayor repercusión internacional, y una de las citas del verano para los amantes de la diversión y de cientos de turistas de distintas nacionalidades. Tal ha sido su éxito y popularidad que la propia fiesta ha propiciado la aparición de distintas réplicas en países como en Argentina o Corea del Sur; además de permitir que grandes marcas y corporaciones de ámbito internacional hayan grabado anuncios de publicidad relacionando sus productos con la fiesta. Seas más joven o más adulto esta es una fiesta para todos.

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MSc en Biomedicina Regenerativa. Graduado en Ciencias Biológicas. Libre pensador autodidacta, contrario a lo contrario y con unas expectativas infinitas de comerme y cambiar el mundo.